- Autonomías (16)
- Economía (12)
- Nacionalismo (14)
- Personajes (21)
- Temas internacionales (1)
- Temas sociales (18)
- Uncategorized (45)
- Unión Europea (14)
- Varios (26)
- 14. Febrero 2012: GRECIA EN LLAMAS
- 9. Febrero 2012: CONSTITUCIONALIDAD, LEGALIDAD, POLÍTICA
- 1. Febrero 2012: EL LENGUAJE DEL ENEMIGO
- 26. Enero 2012: LA POLÍTICA ECONÒMICA DEL MOSQUITO
- 18. Enero 2012: PALABRAS Y SILENCIOS
- 11. Enero 2012: ALEMANIA NO ABRE LA BOLSA
- 4. Enero 2012: CUERPO A TIERRA, QUE VIENEN LOS NUESTROS
- 28. Diciembre 2011: EXILIOS DEL CUERPO Y DEL ESPÍRITU
- 22. Diciembre 2011: BROTES DE CONFIANZA
- 16. Diciembre 2011: REGLAS NO ESCRITAS
- Febrero 2012
- Enero 2012
- Diciembre 2011
- Noviembre 2011
- Octubre 2011
- Septiembre 2011
- Agosto 2011
- Julio 2011
- Junio 2011
- Mayo 2011
- Abril 2011
- Marzo 2011
- Febrero 2011
- Enero 2011
- Diciembre 2010
- Noviembre 2010
- Octubre 2010
- Septiembre 2010
- Agosto 2010
- Julio 2010
- Junio 2010
- Mayo 2010
- Abril 2010
- Marzo 2010
- Febrero 2010
- Enero 2010
- Diciembre 2009
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
REGLAS NO ESCRITAS
En los Estados de Derecho existen numerosas normas que regulan y ordenan la vida colectiva. La primera y fundamental es la Constitución, base de todo el ordenamiento jurídico. Sin embargo, además de las leyes, proliferan en las sociedades democráticas abundantes prácticas, costumbres y convenciones fruto de la aplicación concreta de lo legislado, que quedan al libre arbitrio de los actores políticos y sociales y que reflejan una determinada cultura cívica o una concepción concreta de la legitimidad de las instituciones y de la ética pública. En España impera, al menos sobre el papel, la separación de poderes. El Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial actúan en esferas distintas de forma independiente de tal manera que se contrapesan y controlan mutuamente para evitar una excesiva concentración de influencia y capacidad decisoria en uno de ellos. Esta es la teoría, la realidad es bastante distinta. Un ejemplo reciente lo encontramos en la designación de los presidentes de las dos Cámaras por el futuro Presidente del Gobierno, que ha desvelado el nombre de los elegidos el día antes de la sesión constitutiva de las Cortes, dando lugar a situaciones entre chuscas y patéticas protagonizadas por algún postulante a ser ungido. Nuestro sistema permitiría que, tal como se hace, por ejemplo, en el Parlamento Europeo, cada Grupo Parlamentario eligiera internamente a su candidato a presidir la respectiva Asamblea y posteriormente sus integrantes en votación secreta sin interferencia de las estructuras de los partidos eligiesen a su presidente. Este procedimiento sería perfectamente posible en nuestro país si los jefes de filas de las dos grandes fuerzas renunciasen a nombrar digitalmente a la tercera y cuarta autoridad del Estado y dejasen que Congreso y Senado funcionasen democráticamente a la hora de configurar sus Mesas. Los motivos por los que se consideran legitimados para colocar a personas de su confianza o preferencia en tan altos sitiales derivan del esquema partitocrático dominante desde la Transición hasta nuestros días. Se acepta automáticamente que son las cúpulas partidarias, cooptadas y oligárquicas, las que tienen atribuida la facultad de establecer la composición de los órganos constitucionales, de los organismos reguladores y, a poco que se les abra margen, incluso la de los tribunales. Estas patologías se pueden corregir mediante una reforma de la Carta Magna o la aprobación de leyes que impidan semejantes extralimitaciones, aunque bastaría una adecuada autocontención de las direcciones de los partidos para sanear el sistema. El problema es que en nuestros lares las reglas no escritas, al igual que las impresas en el BOE, las fija la conveniencia del gobernante.
Aleix Vidal-Quadras
| Imprimir
16. Diciembre 2011 en 14:24
Apreciado don Alejo,
Esto mismo sucedió cuando un Zapatero reelecto anunció que el presidente del Congreso sería Bono antes de la sesión correspondiente. Tales desprecios hacia el parlamentarismo pasan inadvertidos por lo habituales, pero son de tal calibre que podemos afirmar sin reservas que en España no existe separación de poderes. En esto, el partido al que usted pertenece, y que a partir de hoy gobierna, es tan responsable como el PSOE, porque ambos están cómodos en la actual partitocracia/mesocracia. Ojalá tuviese usted algo más de influencia en el PP; si no la tiene es, precisamente, porque no existe democracia interna en los partidos grandes y porque en las instituciones del Estado mandan sin límite esos mismos partidos. Por eso usted, que es uno de los tres o cuatro políticos más brillantes que ha dado España en los últimos treinta años, no manda ni mandará nunca en nuestro país mientras no reformemos a fondo nuestro sistema político. Confiar solamente en la buena fe de socialistas o populares es ingenuo y no le tengo por tal, así que mejor lo interpretaré como moderación y discreción; y por favor entiéndalo también como un elogio.
Un saludo muy cordial.
16. Diciembre 2011 en 15:52
D. Alejo, al ciudadano de a pie no le interesa quien sea la 3ª o la 4ª personalidad del estado. Para ahorrar costes, quizás sería interesante suprimir el senado: una cámara más inútil que el parlamento europeo (que ya es decir).
Lo pésimo del control del estado por parte de los partidos políticos, es la politización de la justicia, de la policía y de los fiscales.
Aquí los ciudadanos podremos comprobar si Mariano es un estadista o un ZP_II.
Saludos,
Antonio.
17. Diciembre 2011 en 19:55
Una [auto]crítica muy valiente sobre el sistema.
Es posible que no todo el mundo en el PP sea consciente de que la situación española es dramática en todos los aspectos, y eso incluye el enorme deterioro de la propia estructura democrática del Estado. Es mucho más que una crisis económica.
En el PSOE, ahora mismo deben de estar celebrando el haber recibido un premio de siete millones de votos tras haber demostrado una incompetencia absoluta, amén de un talante abiertamente antidemocrático, un afán totalitario de control de la sociedad y una falta de respeto total hacia la idea de la separación de poderes. Saben que sus sectarios son totalmente acríticos.
Van a esperar algo así como un año, mientras su prensa y sus televisiones les hacen propaganda. Al pasar ese año, tendrán convencidos a once millones de españoles de que la miseria, el paro, el hambre y la pobreza es culpa de los ricos, de los especuladores, de la derecha, de la banca, del PP.
Luego se echarán a la calle, en protesta pancartera. Derribarán al Gobierno en medio de una enorme crispación, con violencia en la calle. Tienen práctica en ello.
El PP tiene sólo ese primer año para tomar sus medidas de forma drástica, inmediata y completa. Si no lo hace, será aniquilado. No olvidemos que éstos, el PSOE al que ahora alguien pide todavía sentido de Estado, hicieron el Pacto contra el terrorismo mientras negociaban con ETA. Luego vino el cordón sanitario y la persecución social.
Esas medidas no son sólo económicas. Es necesario conseguir que el PSOE no vuelva a ser capaz de manipular a la sociedad desde el Estado. Lo que necesita España es libertad y la retirada del poder estatal de la actividad privada.
19. Diciembre 2011 en 10:39
Vaya, parece que vamos entrando en razón y ya comenzamos a llamar a las cosas por su nombre. Exacto, esto no es una democracia sino una partitocracia. A mis intervenciones anteriores me remito, todas y cada una de ellas apuntando lo que aquí Don Alejo nos dice. Pues si tan claro y acertado está, no sé a qué espera a dar el golpe en la mesa (cuando vaya a Génova) o, si ya no le escuchan, dar un portazo y liberarse de los pocos complejos que le puedan quedar. Su escrito me gusta, apunta a ciertas cosas… verdades como templos.
Un saludo.
22. Diciembre 2011 en 10:04
Estimado profesor,
echo de menos un comentario sobre el nuevo gobierno. Por cierto, ¿alguien le podría decir a los españoles (desde el gobierno) que la salida de la crisis depende del trabajo individual de todos nosotros y no tanto del trabajo del gobierno?
saludos
Venancio