TRABAJO PARA MORATINOS

 En el pueblo de Paiziorad, distrito de Qadis, provincia de Bagdhis, en el noroeste de Afganistán, los talibán reunieron a los lugareños el domingo pasado para que asistiesen a un acontecimiento de carácter pedagógico y cívico. Sacaron a la plaza a Bibi Sanubar, viuda embarazada de treinta y cinco años y le pegaron tres tiros en la cabeza. Previamente la habían encarcelado y arreado doscientos latigazos para que se fuera enterando. Este expeditivo castigo se correspondía al horrible crimen cometido por la ejecutada: haber sostenido relaciones íntimas siendo viuda, pecado puesto en evidencia por su estado gestante. Hay que señalar que la provincia de Bagdhis es un área asignada al contingente español de la ISAF en la que nuestra Agencia de Cooperación Internacional al Desarrollo lleva adelante varios proyectos para mejorar la situación de las mujeres. Este suceso ilustra la absoluta necesidad de seguir impulsando la Alianza de Civilizaciones, idea brillante donde las haya, que nos cuesta una fortuna, y que lideran dos espíritus preclaros, el primer ministro turco, que troqueló la sugestiva metáfora de los minaretes como bayonetas, y el ínclito Zapatero, descubridor de la reapertura de fosas comunes como método de reconciliación. La Alianza se basa en el diálogo entre representantes de culturas distintas, sustentadas en sistemas de valores opuestos e incompatibles, para ir acercando posiciones y profundizar en el conocimiento mutuo. Por ejemplo, es obvio que el jefe del grupo talibán que ha asesinado en la plaza pública a Bibi Sanubar necesita una conversación distendida con algún enviado del Gobierno socialista español para ir desmontando prejuicios. La empresa no parece fácil de entrada, pero es cuestión de perseverar. Al fin y al cabo, hablando se entiende la gente y el ambicioso objetivo de la Alianza de Civilizaciones es precisamente la construcción de una síntesis fecunda entre la ideología talibán y el concepto de sociedad abierta, un hermoso híbrido de Bin Laden y John Locke, por expresarlo de manera sencilla. Por supuesto, el mundo está lleno de aguafiestas que consideran que este tipo de planteamientos es una pérdida de tiempo, además de una idiotez, y que propugnan que los talibán sean derrotados mediante el uso de la fuerza con el fin de que no sigan asesinando viudas embarazadas y poniendo bombas en el metro de Londres o en la estación de Atocha. Afortunadamente, existen estadistas insignes, como el que hoy habita La Moncloa, para perseverar en la admirable misión de juntar a grandes felinos y corderos para que elaboren sus intereses comunes, agradable cónclave en el que naturalmente el pastor y el perro guardián están de más. Dado que Moratinos no será ministro de Asuntos Exteriores eternamente, un puesto idóneo para sacar el máximo partido a sus probadas habilidades sería el de promotor de la Alianza de Civilizaciones en el distrito de Qadis, noroeste de Afganistán. Y es que el movimiento se demuestra andando.                                                                         

7 respuestas para “TRABAJO PARA MORATINOS”

  1. alfonso dice:

    Alli lo querria ver yo…

  2. Galaad dice:

    Es la ceguera por la distancia al horror tangible de esos paises deshumanizados por la brutalidad, la miseria y la ignorancia. La trampa del “diálogo” con la barbarie. El debate pacifista simplista y de escaparate al que nos tiene acostumbrado el progresismo de nuestro país.
    He llegado a ver imágenes en reportajes de esos paises gracias a reporteros aventurados de una monstruosidad… En occidente no sabemos nada de lo que los seres humanos podemos llegar a hacer en determinadas circunstancias. Es la felicidad de las conciencias anestesiadas por la seguridad de sus sociedades en paz y libertad. La felicidad de creernos poder entender y controlar la semilla del mal que hay en el ser humano con palabras, diáologos, negociaciones diplomáticas. La felicidad de la ignorancia.

  3. patxo dice:

    Como dice Sarah Palin, ZP “no tiene co-ho-ne”. Viste mucho decir que estamos en Afganistán por misiones humanitarias. ¿No es esta una?, ¿Estamos sólo para llevar tiritas?

  4. mila dice:

    Graciosa la prueba….¡Despues de alimentar a mi ego, lanzando al mundo virtual mis reflexiones… Probaré de nuevo, por última vez.. Casi totalmente de acuerdo con el comentario de Galaad. La barbarie está servida. La incultura, en grado extremo, tambien. Y los occidentales, nos sentamos a la mesa, a devorar consumo de última generación, mientras miramos para otro lado..Conciencias anestesiadas? SI.. Conciencias felices? NO… La ignorancia no da felicidad. Acorcha el alma.

  5. Adolfo dice:

    Hace ya años, desde el alumbramiento de semejante talántica “Alianza” hispano-turca que nadie en su sano juicio sabe a ciencia cierta qué es lo que pretende exactamente, me atreví a manifestar a mis cercanos que tales engendros en política internacional no son más que una pérdida de tiempo. Bien, lo que nos relata don Alejo es una muestra más del ridículo que nuestro presidente ZP y adláteres van dejando ahí por donde pasan. Se puede hablar, discutir, negociar, consensuar con los iguales a uno, repito, con los iguales a uno, con aquellos que tienen una percepción de las cosas que nos rodean más o menos como nosotros las vemos. Es más que evidente que las sonrisitas, las exquisitas maneras talánticas no funcionan con los Talibán. ¿Dónde está la “jurisdicción universal” que tanto gusta a nuestros jueces progresistas, para poner a estos animales delante del Tribunal Penal internacional?… ¿Acaso no estamos ante un clarísimo caso que atenta a los más elementales derechos humanos que, dicho sea de paso, han de ser reconocidos como universales? ¿o será que en nombre del diálogo entre culturas hemos de pasar por alto el vejatorio y abominable trato que se le da a la mujer en gran parte del mundo de cultura islámica?… Que no se equivoque nuestro zapateril dirigente: hay líneas rojas, hay límites que la tolerancia de una sociedad democrática NO ha de tolerar. Lo demás, palabras y gestos vacíos llenos de ignorancia.

  6. Adolfo dice:

    Mucho se habla de AlQuaeda desde aquel fatídico 11 de septiembre. Muchos son los que buscan a un tal Bin Laden, cerebro de todo ese terrorífico entramado o red de iluminados por el Profeta. En fin, ya nadie desconoce esa terrible amenaza… salvo ZP y Moratinos, claro. Bueno, poniendo un origen a todo esto habríamos de recordar que la “guerra santa” que inició Bin Laden responde a la afrenta que supuso para esos integristas whahabistas el hecho de que en su “tierra santa” (y consideran a todo el territorio de Arabia Saudita como tal) estuvieran estacionadas tropas infieles (de los EE.UU.) desde el final de la primera guerra del golfo. Ahí el problema, esa gente no tolera que ajenos a la estricta observancia de la fe musulmana pisen suelo “sagrado”, esto es, Arabia Saudita. Bien, pocos han pensando que por esa misma causa nuestro país está en el punto de mira de estos animales. Les recuerdo las periódicas y repetidas menciones a la liberación de Al-Andalus realizadas por AlQuaeda. Asimismo, paren un momento y piensen… La Mezquita de Córdoba tiene en su seno una majestuosa Catedral católica… qué mejor muestra para esos locos de que en España, al igual que las tropas americanas en Arabia Saudita, el infiel cristiano campa a sus anchas sobre territorio sagrado. De poco les servirá aducir que tal mezquita no es lugar de culto de la fe musulmana sino un histórico edificio. También les recuerdo que hace poco, este año, aconteció un extraño suceso en la Mezquita-Catedral cuando un grupo de “turistas” de países de fe islámica provocaron ciertas algaradas en dicho lugar… Ojalá me equivoque pero me da que pronto volveremos a estar en el punto de mira de estos terroristas de chador y/o turbante. Tiempo al tiempo.

  7. Alex Borrás dice:

    Supongo que esto acabara con unos cuantos millones de Euros que nuestro presidente regalará a los talibanes para fomentar políticas de igualdad como ha hecho recientemente.

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