POLÍTICA BIDIMENSIONAL

Un seguimiento cotidiano del debate entre Gobierno y Oposición en estos días de permanente agravamiento de la crisis produce una amarga desazón. Los temas de discusión son de gran impacto en los medios, pero de escasa significación a la hora de resolver los males que nos aquejan. El Ejecutivo no actúa según un plan racional fruto de una reflexión previa, sino que intenta detener la sangría de votos que le produce cada anuncio de nuevas mediadas de austeridad mediante estratagemas de comunicación y piruetas tácticas. La Oposición, por su parte, responde con planteamientos que considera pueden erosionar al máximo a su adversario electoral sin tampoco presentar un análisis de fondo seguido de una propuesta global de regeneración y reforma. Consideremos el ejemplo siguiente: si el Gobierno decide recortar el salario de los funcionarios, la Oposición acuña la ingeniosa frase de que “no sobran funcionarios, sobran políticos”. Así se gana la simpatía de los afectados, pero ignora el problema real. En España hay demasiados funcionarios, de hecho la Administración en sus tres niveles, central, autonómico y local, podría funcionar perfectamente mediante una correcta reasignación de competencias que eliminase duplicidades y actividades superfluas, con dos tercios de los asalariados públicos que hoy mantenemos con nuestros impuestos. Además, por supuesto, de que soportamos un exceso de concejales, diputados, consejeros, cargos de confianza y enchufados en empresas públicas. Hay que enunciar la verdad de manera completa y no solamente la parte que nos hace gratos a la ciudadanía. Tampoco ayuda la afirmación de que el número de municipios no es excesivo, sino que basta con mancomunar ciertos servicios. Más de ocho mil ayuntamientos es una cantidad disparatada y sin duda hemos de proceder a reducirla apreciablemente si queremos tener un Estado sostenible y eficiente. Nos encontramos en una  etapa en la que únicamente nos puede salvar el rigor y la seriedad. Los trucos, los engaños, las maniobras de distracción y el oportunismo de unos y de otros retrasan la salida de la recesión económica y moral que padecemos, que es a su vez consecuencia de este tipo de comportamientos en el pasado. Es urgente un cambio de mentalidad completo en nuestra clase dirigente o la catástrofe será inevitable. Necesitamos líderes tridimensionales, que sepan bucear en las profundidades de la realidad y sobrevolar las coyunturas con la mirada puesta en el horizonte. Por desgracia, abundan en demasía los personajes que se deslizan sobre la superficie de las cosas sin despegar sus ojos del espacio inmediato a sus narices. Y así nos luce el pelo.  

                                                                   

4 respuestas para “POLÍTICA BIDIMENSIONAL”

  1. Fernando León dice:

    Permítame, Sr. Vidal Cuadras, que transcriba aquí el comentario que he publicado en su Blog de Intereconomía sobre este artículo. Un saludo.
    Una de las consecuencias de esta profunda crisis económica es la falta de confianza, la incertidumbre, el miedo que se ha instalado, no ya en los mercados, sino en el conjunto de la sociedad. Este ambiente se palpa en todas partes, en la calle, en los centros de trabajo, en los medios de comunicación, y se extiende como una epidemia que nos afecta a todos en mayor o menor grado. Mucho ha contribuido a ello este gobierno, o podría decir mejor este desgobierno de Zapatero, con su política basada en el sectarismo y la demagogia, aprobando leyes que solo han conseguido la polémica y la confrontación innecesaria entre españoles como la de Memoria Histórica o la del aborto entre otras, gobernando sin tener en cuenta los intereses generales y negándose a tomar las medidas necesarias para el buen funcionamiento del país, irresponsabilidad que ahora estamos pagando todos con los recortes sociales y las subidas de impuestos que se avecinan.
    Rajoy en este caos económico no tiene ninguna responsabilidad lógicamente, no es quien gobierna, pero sí la tiene, en cambio, en no ser capaz de generar un ambiente de confianza en el futuro, presentando con claridad a la sociedad su proyecto, no conformándose sólo, como está haciendo, con criticar al gobierno y esperar cómodamente a que caiga el árbol para ocupar él su sitio. Teniendo en cuenta que Zapatero está ya liquidado, como todo parece indicar, la única alternativa posible es el PP, y si su líder, Rajoy, no ofrece un liderazgo fuerte y convincente, con un programa que recupere en todos los sentidos, económica, política y socialmente a España, entonces tenemos un problema.

  2. Venancio Buesa dice:

    ¿se puede deducir de su artículo que hay que sustituir a Rajoy por alguien distinto? ¿Es eso posible? ¿saldría bien la jugada? Yo creo que Rajoy no tiene un pelo de onto, mas bien lo contrario, pero que esté dejando pasar la oportunidad de liderar el(enésimo) cambio, me empieza a mosquear.

    saludos

    Venancio

  3. Bucan dice:

    Lo que abundan en la politica y sus alrededores, son personajes que no quitan la vista de la pasta que pueden trincar analizando los diferentes procedimientos para hacerlo. España tiene cuatro veces más parlamentarios (entre los 18 parlamentos) que Alemania y sus Landers. Existe una BURBUJA POLITICA que ha dado lugar a una BURBUJA DE DEUDA y a una BURBUJA INMOBILIARIA. Ahora estamos en la ruina, sin más aspiraciones que la de que los ahorradores sigan comprando deuda pública para seguir con las patochadas y fantasmadas de la Nación de Naciones. Demasiada cabeza de ratón comiendo queso.
    Muy bien por sus declaraciones exigiendo al PP, su partido, un poco de más alturas de miras. Está claro que la crisis va a masacrar y el PSOE perderá el poder, pero el PP debería elevar un poco el tono de lucha contra la corrupción y la regeneración democrática.

  4. Anonimo dice:

    Rajoy no creo que sea tonto pero tiene menos carisma que cualquiera del psoe d aqui a lima y eso es un gran lastre deberian de cambiarlo

Dejar una respuesta