EL PARÁSITO GIGANTE

            Entre los años 2000 y 2008, la masa salarial de los empleados públicos creció un 60% en España frente a un 3% en Alemania. En cuanto al número de personas que trabajan para las distintas Administraciones experimentó un incremento en nuestro país en este mismo período de un 32%, lo que contrasta con el práctico estancamiento en el resto de la Eurozona. El salto de 65000 millones de euros destinados al Capítulo I en los presupuestos de 2000 a 124000 en los presupuestos de 2009 da una medida del descontrol al que hemos llegado en este ámbito. Cuando se produjo la Transición, el Estado español era políticamente y fiscalmente unitario y la descentralización era estrictamente administrativa. La nómina pública abarcaba entonces a 700000 asalariados, hoy pasan de 3000000. Y si hemos de ser sinceros, los servicios públicos de aquella época operaban de forma bastante satisfactoria. La gente utilizaba los medios de transporte, cobraba sus pensiones, escolarizaba a sus hijos y era atendida en los hospitales sin mayores problemas soportando la cuarta parte de los que ahora cobran cada mes de las arcas colmadas por el contribuyente. Se mire por donde se mire, la escandalosa hipertrofia del sector público no admite justificación en términos de eficiencia de gasto. La comparación con el sector privado aumenta la estupefacción. Desde el inicio de la crisis a mediados de 2007 hasta final de 2009, se han destruido en España 1500000 empleos a la vez que se creaban 135000 puestos de trabajo públicos. Pero eso no es todo.  En 2009, con una inflación del 0.8%, los sueldos de los funcionarios mejoraban en un 3.8%, mientras los privados descendían un promedio del 5.4%. Y en contra de la creencia generalizada, las remuneraciones en el sector público son un  50% más elevadas que en el privado. Un examen de la distribución de plantillas entre los tres niveles de la Administración ayuda a entender el fenómeno. Hace diez años las Comunidades Autónomas tenían 770000 funcionarios, en la actualidad han alcanzado la impresionante cifra de 1695000. Simultáneamente, las instancias centrales han mantenido invariable el número de sus efectivos. En cuanto a los poderes locales, han pasado de 480000 a 665000. O sea, que el engorde patológico lo han producido las Autonomías. El resultado de este dispendio aterrador ha sido una Nación fragmentada, un Estado debilitado y la progresiva radicalización de los partidos nacionalistas. Excelente negocio, sin duda. En una etapa en la que el déficit nos ahoga y nos arrastra a la ruina, es evidente que será imposible la reducción del 12% al 3% en el desequilibrio de las cuentas públicas en los próximos tres ejercicios sin aplicar drásticamente la tijera al tamaño descabellado de la Administración. Es imprescindible y urgente congelar los salarios de los funcionarios, amortizar un porcentaje apreciable de las plazas que queden vacantes por jubilación y podar sin piedad el frondoso árbol de cargos de confianza y de empresas públicas o parapúblicas que nos succionan la vida como sanguijuelas insaciables. Es mejor hacerlo a tiempo que obligados por la dura realidad cuando ya estemos desahuciados. O acabamos con este parásito descomunal o él acabará con nosotros. Advertido queda. 

                                                                      

7 respuestas para “EL PARÁSITO GIGANTE”

  1. Cuquiña dice:

    Todo lo que vd. comenta es la triste realidad, pero ¿en qué está la izquierda española? Haciendo una Cruzada por el Juez Garzón, resucitando a Franco, incitando al odio, engañando a los que no vivieron la guerra, y al frente los vicepresidentes IV y V del gobierno los doctores “horroris causa” Méndez y Toxo, junto con los rabiosos republicanos que se olvidan de la Transición, quieren desactivarla y que aquel momento tan preocupante y esperanzador que salvamos de forma tan acertada al elegir Reforma en vez de Ruptura, ahora quieren desctivarla contándonos los maravillosa que fué la infausta República. y los cinco millones de parados olvidados y abandonados, y el Psoe gastando como nuevos ricos. ¡Triste España sin ventura¡…..

  2. Jesús dice:

    Esta claro que con el parásito no vamos a acabar.¿Hay plan B?

  3. blog politico dice:

    Estimado Alejo

    Te doy la enhorabuena por el seguimiento que haces a tu blog, algo que difícilmente se suele ver entre nuestra clase política que olvida fácilmente que los ciudadanos necesitamos esta información del día a día para cononoceros mejor y en última instancia elegir gobernantes en consecuencia.

    Me llamo Victor Trujillo, y soy coordinador de la página www.blogpolitico.net, una pagina que reune los blogs de políticos españoles más importantes entre los cuales se encuentra el suyo.
    Quería, sin más, darte mi enhorabuena por ser uno de los políticos pioneros en esto de los blogs y, si le gusta nuestra web blogpolitico.net, le sugiero que añada un enlace en su blog.

    Gracias por tu atención,
    Victor Trujillo

    Saludos!

  4. Bucan dice:

    Excelente artículo sobre la pavorosa realidad a la que hemos llegado, entre nacionalismos, caciquismos y corrupción. Vamos, que estamos colapsados. Probablemente la burbuja política de los 17 parlamentos autonómicos, cada uno haciendo de su capa un sayo produce de por sí un déficit estructural: gastos de dilapidación que no hay sistema fiscal que pueda cubrir. Mala cara tiene el muerto.

  5. migueltesorillo dice:

    ¿Qué culpa tiene el PP en este crecimiento incontrolable de funcionarios?

  6. OSCAR dice:

    SI PUES MIRA YO OPINO QUE EN ESTE PAIS A PARTE DE SOBRAR GENTE
    SOBRAN PERIODISTAS QUE ESTEN TODO EL DIA METIENDO CIZAÑA LOS FUNCIONARIOS SON GENTE TRABAJADORA LA GRAN MAYORIA COMO EN TODAS LAS EMPRESAS HAY GENTE QUE TRABAJA Y OTRA NO LO QU ERPASA ES QUE NOSOTROS POR LEY TENEMOS EL PUESTU ASEGURADO MIENTRAS NO VENGAN LOS DEL PP Y PRIVATIZEN TODO YO NO VOTO A UN PARTIDO QUE PRIVATIZE TODO LO PUBLICO ¿OS IMAGINAIS SI ALGUNO DE VOSOTOS CAYESE ENFERMO Y NO SE PODIR SANAR POR FALTA DE DINERO? PUES ES ESO LO QUE QUIERE HACER EL PP

  7. Beto Rodriguez dice:

    ¿Se da usted por aludido de sus propias palabras Sr. Eurodiputado?
    Ah, que usted no se considera funcionario, claro…

    Vaya morro tenemos, Sr. Aleix. Cobrando de los impuestos de todos y pidiendo reducción para los demás.

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