Ha accedido a los PROHIBIDO PISAR LAS FLORES archivos del weblog del día 17. Marzo 2010.
- Autonomías (16)
- Economía (12)
- Nacionalismo (14)
- Personajes (21)
- Temas internacionales (1)
- Temas sociales (18)
- Uncategorized (43)
- Unión Europea (14)
- Varios (26)
- 1. Febrero 2012: EL LENGUAJE DEL ENEMIGO
- 26. Enero 2012: LA POLÍTICA ECONÒMICA DEL MOSQUITO
- 18. Enero 2012: PALABRAS Y SILENCIOS
- 11. Enero 2012: ALEMANIA NO ABRE LA BOLSA
- 4. Enero 2012: CUERPO A TIERRA, QUE VIENEN LOS NUESTROS
- 28. Diciembre 2011: EXILIOS DEL CUERPO Y DEL ESPÍRITU
- 22. Diciembre 2011: BROTES DE CONFIANZA
- 16. Diciembre 2011: REGLAS NO ESCRITAS
- 7. Diciembre 2011: UNA CELEBRACIÓN HUECA
- 1. Diciembre 2011: UNA EUROPA A MEDIAS
- Febrero 2012
- Enero 2012
- Diciembre 2011
- Noviembre 2011
- Octubre 2011
- Septiembre 2011
- Agosto 2011
- Julio 2011
- Junio 2011
- Mayo 2011
- Abril 2011
- Marzo 2011
- Febrero 2011
- Enero 2011
- Diciembre 2010
- Noviembre 2010
- Octubre 2010
- Septiembre 2010
- Agosto 2010
- Julio 2010
- Junio 2010
- Mayo 2010
- Abril 2010
- Marzo 2010
- Febrero 2010
- Enero 2010
- Diciembre 2009
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
Archivo para 17. Marzo 2010
INCOHERENCIAS
17. Marzo 2010 por AVQ.
El presidente del Congreso es conocido por sus habilidades como comunicador y ha cultivado con encomiable constancia una imagen de sí mismo que le proyecta como persona sincera y desenfadada, próxima a la gente y capaz de conectar en cada momento con las verdaderas preocupaciones del ciudadano. A estas características ha añadido siempre una cierta aura de independencia de criterio que le permite en ocasiones expresar opiniones controladamente divergentes de las posiciones oficiales de su partido. Sin embargo, en este difícil equilibrio entre la defensa de sus supuestos principios y la disciplina propia del militante, José Bono incurre en piruetas tan arriesgadas que minan su credibilidad y revelan la artificiosidad de sus montajes. Hay dos ejemplos elocuentes de las contradicciones insoslayables que intenta colar como muestras de rigor intelectual y de solidez ética. El primero es su voto a favor de la ley del aborto a pesar de su condición públicamente manifestada de católico convencido y practicante. Su argumento para justificar una actuación totalmente incompatible con sus creencias religiosas es que la norma actual es mejor que la anterior en la medida que limita el supuesto de daño a la salud psíquica de la madre -el pretexto que abrió en el pasado las puertas al fraude generalizado- a veintidós semanas, restricción que no existía hasta la reciente reforma. Este razonamiento no se sostiene y el propio Bono nos da la clave cuando afirma que “el aborto ni es un bien ni es un derecho. Es un mal”. Pues bien, precisamente el núcleo conceptual de la ley socialista es la transformación de un delito despenalizado en determinados casos en un derecho regulado e irrestricto durante un plazo fijado. Por consiguiente, la incongruencia es flagrante y no resiste ni un segundo un análisis incluso somero. El segundo es su crítica reiterada al desbarajuste autonómico. Sus llamadas de atención respecto de la proliferación de administraciones y de las disfuncionalidades y del coste que comporta, casan muy mal con su sumisa aceptación en el seno del PSOE del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, monumento donde los haya a la inconstitucionalidad y a la fragmentación del Estado. Lejos de erigirse en ejemplo de coherencia y de fidelidad a unas convicciones por encima de la adscripción partidista, la tercera autoridad de la Nación aparece como un ágil volatinero capaz de encandilar al público mientras le vende mercancía averiada. Las futuras generaciones que estudien la historia de nuestro país percibirán al elocuente José Bono como una figura más próxima a las hazañas contorsionistas del Gran Houdini que a las insobornables virtudes de Santo Tomás Moro.
Publicado en Personajes | Imprimir | 6 comentarios »