TROPEZONES SUCESIVOS

Es sabido que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Por eso el PP vasco ha de aprender las lecciones de la Historia antes de decidir su posición definitiva en relación al apoyo que puede prestar a los socialistas para que formen gobierno. En 1996 Aznar entregó Cataluña a los nacionalistas renunciando a desarrollar un proyecto de centro-derecha nacional fuerte en aquella Comunidad por el temor infundado de que Pujol no le diera respaldo en el Congreso. El ganador de las elecciones no supo comprender, urgido por su deseo ardiente de llegar a La Moncloa, que el entonces presidente de la Generalitat estaba tan necesitado como él de cerrar un acuerdo que sacase a España del hoyo en que la habían metido los estertores del felipismo. La base social de CiU jamás hubiera perdonado a su líder la irresponsabilidad de sumir al conjunto de la Nación y, por consiguiente, también a Cataluña, en la inestabilidad en momentos decisivos en los que nos jugábamos la entrada en la Unión Monetaria  y la salida de la recesión. Aznar jugó mal sus cartas y su partido no ha vuelto a levantar cabeza en el Principado desde aquel error flagrante.

Ahora Rajoy y los dirigentes del PP vasco han de ser conscientes de su poder y conseguir de los socialistas un acuerdo formal para toda la legislatura que incluya como elementos irrenunciables la inalterabilidad del Estatuto de Guernica, el desmantelameinto de la red clientelar construida durante treinta años de nacionalismo, la libertad de los padres para elegir la lengua de escolarización de sus hijos, la supresión de exigencias linguísticas discriminatorias en la función pública, la renovación de los altos mandos de la policia autonómica para dar a ésta un carácter estrictamente profesional, la firmeza sin fisuras frente a ETA y sus organizaciones afines, un programa económico y social anti-crisis que impulse la actividad empresarial e introduzca la austeridad en la Administración y, sin duda, la presidencia del Parlamento.

La oportunidad es única y todas estas condiciones son perfectamente fáciles de explicar a la opinión pública, que no entendería, en cambio, un voto de investidura dado a cambio de nada para que a continuación Patxi López se dedique a compadrear con el PNV. Basagoiti y su equipo no han de experimentar la menor vacilación. Deben mantenerse serena y sólidamente en este planteamiento porque sus interlocutores no tienen otro camino que aceptarlo.

2 respuestas para “TROPEZONES SUCESIVOS”

  1. catalandederechas dice:

    A pesar de que el J. M. Aznar fue un buen presidente en definitiva para nuestra nación, nunca le perdonaré como catalán que, cediendo ante Pujol en el 96, apartara del liderazgo del PP de nuestra taifa a la persona más honesta y con la cabeza mejor amueblada de su historia. Una pena para todos (hasta incluso para los nazionalistas).

  2. Pepe Álvarez de las Asturias dice:

    Mi estimado y admirado Alejo, como simpre estás en lo cierto. Pero añado algo más que hay que limpiar en el caserío vasco, después de 30 años acumulando porquería por doquier: las herriko tabernas, las subvenciones a las familias etarras y demás entramados, las cesiones de lugares públicos para actos públicos ilegales, la impunidad jarraitarra, la EITB, las Kutxas, la bandera española, etcétera, etcétera, etcétera.
    El papel de Francisco Javier López, alias Patxi, no va a ser fácil. En el caso de que lo quiera ejercer (o ejercitar, como diría Pepiño). Porque ya se está metiendo el amigo Eguiguren en el asunto, y éste ya sabemos de qué lado se pone la txapela. Como Odón Elorza.

    De todas formas, te invito a leer mi reflexión completa sobre este tema en el Blog de Mister Paz: “El golpe de estado de Patxi”.

    Un saludo y ya tienes un fiel lector de tu blog.

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